Son de las más abundantes y dan mucho color al campo. Su color va desde el intenso rojoquetecagas al casinomequedarojo suave. Si algo he aprendido estos dias de setas, que quedan pocos ya, es que el color del sombrero es muy muy relativo. Como en todo en la vida, depende.
« Un cortinarius | Inicio | Russula cyanosantha »


Escribe un comentario