El último día que entré en el pantano ocurrieron cosas, siempre ocurren. Esperando a los habituales (garzas y cormoranes) entró Murphy. Se colocó lejos con buena luz y cerca nublado. Y nublado cuando tu apoyo es el agua quiere decir trepidado sin remisión. Es increible lo que una leeeeve brisa puede hacer oscilar el agua creando oleajes que dificultan enormemente lo de hacer fotos. Este es Murphy, primera entrega.