la verdad que dieron juego los pajarines, estuvieron sin parar de entrar toda la mañana con efímeros momentos de descanso. Tenía ganas de hacerlos posados en la nieve así que como las previosiones decían que iba a llover y nevar, cosa que no ocurrió, hubo que coger nieve del suelo y montarles el tinglado, sencillo y frio. Este fin de semana espero que no les falte el papeo, otras cuitas me tendrán lejos.