se teñirá de oro el bosque, mi bosque, ese trozo de terruño donde los pensamientos se mecen al ritmo de la caida de las hojas.
Sentado al pie del melojo escucharé al estridente arrendajo romper el arrullo del agua que ya bajará impetuosa desde las cimas. Esperemos que el otoño nos regale también la presencia de setas y hongos, que las lluvias no sean tardias, que las heladas no sean tempranas, que los ciclos de la vida se sucedan de forma normal, sin ausencias. El otoño pasado eché de menos las coloridas formas de los parasoles a ras del suelo. Si este año andais por los bosques prometo dedicaros el tiempo que os mereceis.
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Que hermosa foto, me recuerda un poema que trata de paisajes invertidos de Cristina Pieri Rossi. Felicidades por tu blog, fotos y sentimientos.
http://www.espacioblog.com/imagina
Paco, bonitas palabras, pero todavia mas bonitos los colores con la que la ilustras... .